Acá en Londres (y en Europa también), debido a lo caro que es alquilar un dpto para uno solo, se suele compartir casa, donde uno tiene su propia habitación, o a veces la comparte. Yo por ejemplo, tengo una para mi solo, y comparto la casa con un sudafricano y una pareja neocelandesa (macanudisimos y muy buena gente todos).
He escuchado historias y anécdotas sobre los landlords, es decir, los dueños, los que ponen las reglas. A veces convivís con el landlord, otras veces no. Mi landlord, una coreana, es un híbrido. Tiene su habitación, pero debe dormir en ella 1 de cada 10 noches. Las otras supongo que irá a lo del novio. También hace visitas fugaces por la tarde-noche.
En fin, cuando me mudé, Seung Je (Isabel para los amigos), me dio a leer una lista de reglas de convivencia, lo cual es lógico, sino cada uno hace lo que quiere, y uno no se siente cómodo. Por ejemplo, cuando me cocino me tengo que lavar los platos, no tengo que entrar a las otras habitaciones sin permiso, y menos tomar cosas sin el permiso del dueño (eso igual cae de maduro, no?)
Pero también, están esas reglas que uno acepta, pero son absurdas. Por ejemplo, nadie puede llegar después de medianoche, o… cuando entrás tenés que sacarte los zapatos. Yo al principio las cumplía, pero a medida que te hacés amigo de tus house-mates, y ves que la dueña no está, empezás a violar esas reglas, con el tácito consentimiento de todos (mi lema: mientras no joda a nadie, tengo vía libre). Los zapatos me los saco, pero cuando llego a mi habitación, por la casa ando descalzo, pero lo de llegar antes de las 12, je. Hubo una tanda de 10 días, que en 9 habré llegado after twelve. Desde 0.30 a 4 am estuve apareciendo por mi casa, y me ha sucedido llegar tipo 12, y era el primero en llegar!!! jeje.
Pero bueno, ayer vino Isabel en una de sus visitas fugaces, a hacer algo de limpieza (a ella le toca la cocina. A mi, el patio de adelante, y sacar los lunes el cajón de basura reciclable) . Cuando llegué a casa, abro la puerta, y no pude evitar echar una carcajada al toparme con esto sobre la alfombra.

Ohhh!!! dije… entonces como un buen samaritano me saqué los zapatos y los fui a dejar en su lugar, con la debida indicación:

Se preguntarán para que??? el siguiente cartel en el piso de la cocina me disipó duda alguna…

Todo esto sin contar los patines que tiene la dueña con el inglés… igual es muy dificil para la gente de allá aprender el idioma… En fin.. anécdotas. Al rato de llegar, llegó la parejita de kiwis, entonces el tipo dijo irónicamente: “no vamos a hacer que se enoje la dueña!!” y en un movimiento cómico, dejó sus zapatos en su lugar, el que indican las reglas…
Junio 20, 2007 at 11:03 am
Jajajaja…me hace acordar al episodio de los Simpsons donde los Flanders les prestan la casa y la llenan de notitas.
Y también a este blog.
Junio 20, 2007 at 9:33 pm
Cuando llegamos a Canada, pasamos por Montreal y estuvimos en la casa de una Argentina que alquilaba cuartos y compartias banio y cocina.
Una de las N reglas era no tirar “algodones” en el inodoro (water o como cada uno le diga).
En Toronto estuvimos en un “homestay” donde habia 7 estudiantes y las reglas eran infinitas … teniamos horario para baniarnos !!!!
Junio 21, 2007 at 8:50 am
jejeje chamo yo conocí en Toronto alguna gente que tampoco permitían andar con zapatos por casa. He leído que es una costumbre muy arraigada en oriente.
Suerte en Londres y NO se te ocurra respetar la regla de llegar antes de las 12, pues eso no molesta para el cleaning.
Saludos