I

Terminó hace minutos (eso fue cuando escribí los primeros capítulos). La frescura del acontecimiento me parece muy importante a la hora de escribir, ya que se escapan menos detalles. Hablo de aquellos (ya recuerdos) que el tiempo va borrando o dejando en el inconciente, esperando ser reactivados mediante un disparador, sea una imagen, palabra, olor, etc. Luego, obviamente, siempre quedarán esos recuerdos que perdurarán largo en el tiempo, quizá para siempre.

Todo comenzó algunos años atrás, cuando la cadena televisiva Fox Sports comenzó a transmitir la liga inglesa de fútbol. Esta, a diferencia de otras ligas europeas (Italia y España mainly), recién en ese entonces se encontraba en un proceso de globalización, y se abría al mundo al comprar jugadores de diversas partes del continente. A decir verdad, perdía algo de su espíritu, caracterizado por contar casi exclusivamente con jugadores surgidos en las islas británicas.

Yo comenzaba a desayunar con un gran fútbol los fines de semana y me empezaba a maravillar. Realmente disfrutaba esos partidos,por muchos factores: el nivel de juego, la calidad de los jugadores, el tamaño de los estadios y la pasión y el fanatismo de los hinchas. Particularmente había un equipo que me generaba más alegría ver, por tener un elevado nivel de los factores mencionados anteriormente.

Este equipo es el Manchester United. Contaba y cuenta con jugadorazos, tiene una historia impresionante, llena de partidos memorables. Y su estadio sencillamente me encantaba cuando lo veía en la tele. Pero eso de verlo solo por una pantalla, a uno no lo conforma. Sabe que vivirlo en carne y hueso es distinto. Y así maduró la idea de ir a ver al Manchester United a su estadio, el Old Trafford.