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Regreso pronto a UK y tengo nuevo Blog:

https://andruloisback.wordpress.com/

Que lo disfruten!

Andrés

Un truco que me ha hecho ganar algunas cervezas…

(Audio disponible aquí)

Hace un año, mi aventura londinense se iba acercando a la recta final. No quiere esto decir que todo iba a seguir una línea recta, por el contrario, iban a ser los 4 meses más cambiantes, y que jamás hubiese imaginado. Iban a ser mis mejores 4 meses en Londres!!!

Repasemos la situación: Luego de haber vivido un par de meses en el hostel (donde también trabajé), mudarme y vivir 5 meses en Wimbledon, trabajando para Starbucks, me di cuenta que había caído en la rutina. Ya conocía Londres, y quise emprender en otra ciudad. El destino: Madrid. Allí llegué, pero las cosas no funcionaron como lo esperaba. Problemas para empezar a trabajar, y a decir verdad, a pesar de conocer gente copada (como mis compañeros de piso que ya contaré en otro post), la ciudad no me fascinaba. El gran problema fue el trabajo, el puto NIE, que no me dejaba empezar a trabajar, a pesar de tener la oferta. Recuerdo que un lunes decidí irme. Vi en la web un pasaje a Londres por 50 euros y no lo dudé: a los dos días me encontraba arrancando de nuevo en London Town.

Bueno, tampoco vamos a decir que arranqué de cero en Londres, como había pasado en Febrero. Ya conocía la ciudad, conocía gente, conocía donde quedarme y donde podía pedir trabajo. Tenía las puertas abiertas del Starbucks y del Globetrotters. De hecho, en este último lo tenía a Iván, quien me iba a dar una mano para devolverle el favor que yo le hice en su momento: conseguirle laburo en el hostel.

Que diferencia el viaje hacia el Hostel! que ubicado estaba, que fácil hacer las combinaciones de tren-subte. Que bueno saber cómo pagar menos, je! Esto fue un 24 de Octubre. A la semana estaba de nuevo tocando las puertas de todas las habitaciones diciendo “house-keeping”, y teniendo a Ana, mi jefa española zumbando!

Mucha gente había cambiado desde que yo me había ido en Abril, se respiraba un aire distinto. Y yo me sentía de cierta manera respetado: por más que habían sido dos meses, yo tenía más antigüedad que muchos ahí. Ya en mi habitación no había polacos escuchando Natalia Oreiro; por el contrario, un argentino, un español y un rumano. Los de habla hispana mandábamos, y lo ibamos a hacer con los nuevos que entraran en la habitación. Un sentimiento de alegría me inundaba: si, había vuelto a Londres, al puto Londres que había abandonado!

Yo había cambiado. Quizás porque me faltaba poco tiempo, quizás porque antes tenía más miedo. Pero ahora no me daba culpa quedarme hasta tarde tomando unas cervezas y tener que arrancar a las 7.30 al día siguiente. Ya no tenía tanta disciplina, y era lo lógico para el puesto que tenía.

Muchas historias nuevas se acercarían: un laburo en oficina, una vida de dormir 4 o 5 horas por día en promedio, jodas casi toda la semana, y muchas amistades trabadas!

Si, volvía a Londres porque me había equivocado yendo a Madrid. Y puedo decir que equivocarme, fue lo mejor que pasó en mi aventura…

Porque me quedó mucho para contar, y porque extraño escribir, hoy, desde la distancia (tanto física como cronológica), agregaré relatos que han quedado en el camino…

I

Terminó hace minutos (eso fue cuando escribí los primeros capítulos). La frescura del acontecimiento me parece muy importante a la hora de escribir, ya que se escapan menos detalles. Hablo de aquellos (ya recuerdos) que el tiempo va borrando o dejando en el inconciente, esperando ser reactivados mediante un disparador, sea una imagen, palabra, olor, etc. Luego, obviamente, siempre quedarán esos recuerdos que perdurarán largo en el tiempo, quizá para siempre.

Todo comenzó algunos años atrás, cuando la cadena televisiva Fox Sports comenzó a transmitir la liga inglesa de fútbol. Esta, a diferencia de otras ligas europeas (Italia y España mainly), recién en ese entonces se encontraba en un proceso de globalización, y se abría al mundo al comprar jugadores de diversas partes del continente. A decir verdad, perdía algo de su espíritu, caracterizado por contar casi exclusivamente con jugadores surgidos en las islas británicas.

Yo comenzaba a desayunar con un gran fútbol los fines de semana y me empezaba a maravillar. Realmente disfrutaba esos partidos,por muchos factores: el nivel de juego, la calidad de los jugadores, el tamaño de los estadios y la pasión y el fanatismo de los hinchas. Particularmente había un equipo que me generaba más alegría ver, por tener un elevado nivel de los factores mencionados anteriormente.

Este equipo es el Manchester United. Contaba y cuenta con jugadorazos, tiene una historia impresionante, llena de partidos memorables. Y su estadio sencillamente me encantaba cuando lo veía en la tele. Pero eso de verlo solo por una pantalla, a uno no lo conforma. Sabe que vivirlo en carne y hueso es distinto. Y así maduró la idea de ir a ver al Manchester United a su estadio, el Old Trafford.

 

Hoy se cumplen 7 días desde que volví a Argentina. Faltan varios post por escribir, y el que escribo hoy debería ser el último de todos, como para cerrar el blog, pero no va a ser así, ya que hay tres eventos que han terminado de marcar el viaje que subiré pronto. Pronto espero que sea, pero he vuelto a casa y al día siguiente me he encontrado apasionado con lo que será mi nuevo trabajo en Argentina, al menos los primeros meses: ayudar a la escuela de tango de mi vieja, no solo desde lo administrativo como hacía antes, sino, lo que me realmente me gusta, ayudar al éxito imponiendo óptimos niveles de atención al cliente (que acá se encuentran poco y nada), y trabajar con objetivos claros y definidos. Realmente me estoy encontrando haciendo este trabajo, y ojalá que las ideas (elaboradas principalmente desde que estaba en Londres) impacten positivamente.

Si a esto le sumamos que cada tarde-noche me encuentro con alguien, el tiempo para escribir escasea, aunque si me organizo puedo hacer un huequito todos los días para el blog.

A Buenos Aires y al barrio, los encontré como siempre. Lo único que me descoloca son los precios. No se que es caro y que barato, y yo pago, me siento un turista ya que me pueden estar currando (expresión argentina para me están timando, engañando) tranquilamente. Uno de los temas candentes es la escasez de monedas, las “mafias” que venden monedas y que ahora quieren implementar el sistema de tarjetas en los colectivos (que fácil era allá con la Oyster)

En fin, estoy contento. Lógicamente que se extraña, sobre todo la gente que uno va a dejar de ver todos los días, la posibilidad de estar en pocas horas en grandes ciudades históricas y esa previsibilidad que hay allá, que dan tranquilidad en una ciudad con un ritmo bravo.

La experiencia ya había terminado de madurar, era hora de cortar, y creo que fue en el momento justo. Siempre está la idea de volver a Europa, pero ya no de aventurero, sino para estudiar, o trabajar un tiempo, pero en trabajos que requieran habilidades más de tipo profesional.

De allá me llevo mucho. Mucha fortaleza, mucha confianza e iniciativa para hacer las cosas, más apertura, más entendimiento. Necesitaba ese desafío, de remarla, de arrancar de cero, de adaptarme a otra cultura, otro idioma, de conocer gente nueva.

Fue un final feliz, lo que, a pesar de ser más viejo, me hace creer más en los sueños. Lógicamente que trabajando se logran las cosas. Los sueños no son una excepción, pero este trabajo se hace más llevadero ya que existe el factor pasión que es un motor muy fuerte. Que lindo y que gratificante es trabajar con pasión, que bueno sería que cada uno pueda dedicarse a sus pasiones, yo creo que el resultado de esto sería una mejor sociedad, con menos envidia, con menos mal. También siempre se necesita una cuota de suerte para lograr las cosas, pero la suerte raramente cae del cielo, llega después de mucho trabajo, de haber construido algo, facilita las cosas y a veces termina de dar rumbo.

Sin dudas, viajar hace crecer. Como dije antes, las cosas decantan más rápido, y uno se entiende más. Hasta creo que se debería incentivar a una cultura de viajar uno o dos años por el mundo una vez que se termina el colegio, como sucede en algunos países. Al regreso, se logran personas más experimentadas, con un alto aprendizaje, y más autoconocimiento. Y creo que a la hora de elegir el futuro, si uno se conoce mejor, termina tomando decisiones más acertadas.

Este blog me ayudó a conectarme con una pasión que no practicaba desde muy chico, que es escribir. Mejor dicho, el blog fue una excusa para volver a escribir. Me gratificaron mucho y me llenaron de alegría los comentarios de gente que ya conocía, y de otra que fue apareciendo en el camino, me dieron más pilas para seguir contando la aventura. Ya encontraré una excusa para escribir otro blog, quiero escribir algo que sea divertido, y deje un espacio para pensar un poco.

Quiero agradecer a los que se fueron copando con esto y me contaban por mail o en persona que habían leído tal post. A la gente que no conozco y me lee, que por ahí buscaron algo en google y terminaron siendo lectores, silenciosos o activos. Es lindo saber que por lo menos entretuviste a alguien un rato. También a mi familia y mis amigos que siempre me bancaron para hacer la experiencia, cada uno se acordará como, pero no recibí comentarios de gente para que me quedara y no haga lo que hice (quizás no me querían ver más.. jaja).

A todos ellos va dedicado el blog, y a los que sueñan todos los días, y que además de darle alas a los sueños, se encargan de construir un tren de aterrizaje…

Hasta luego, que si hay algo que aprendí es a nunca decir adios.

PD: luego me pasaron a business class. Si, como en la ida. Y para los que se están muriendo de envidia, y pensando sobre el culo que tengo, les contesto: JAJAJAJAJAJAJA!!!!!!!!!!!!! JA!

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